Contrato Coloriuris El Borrador de Papel: 2011
¡No corramos, caminemos!

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Cuando somos chicos queremos ser adultos, ya de grandes nuestro deseo es tener una novia y terminar la secundaria, terminamos la secundaria y la sociedad nos impulsa a que si queremos ser “felices” debemos hacer una carrera universitaria en el menor tiempo posible, conseguir un buen trabajo, una buena mujer, casarnos, tener hijos y luego trabajar y trabajar acumular dinero y hasta el resto de nuestras vidas parece que allí quedan nuestros objetivos.
Pero en ese camino de llegar a una meta y enseguida buscar la otra, nos perdemos de grandes cosas, nos perdemos de vivir nuestra juventud tratando de ser grandes, nos perdemos de disfrutar de nuestra adolescencia por estudiarnos y recibirnos rápido o por trabajar y conseguir dinero, para cuando nos damos cuenta estamos casados con hijos y vemos hacia atrás y no hemos hecho nada de nuestra vida, no hemos hecho lo que queríamos sino lo que la sociedad nos impulso a que hagamos.
No esta mal cumplir esos objetivos, lo que esta mal es que entre objetivo y objetivo, en ese camino que nos lleva de uno al otro, no nos demos una pausa para disfrutar de nuestra vida, de esos momentos que son irrepetibles, porque de ultima de eso se trata la vida, de vivirla, de exprimir su jugo.
Detengámonos ya en la etapa q estemos y preguntémonos si la hemos vivido con plenitud, si no lo hemos hecho, preguntémonos que queremos hacer y hagámoslo, la vida solo se vive una ves, los minutos no vuelven atrás, y como dice una frase, “la vida dura 3 pasos y ya hemos dado 2” así que apurémonos a que la modernidad y los estándares sociales no nos saquen los mas preciado que tenemos que somos nosotros mismos.

Para refrescar un poco la idea, y porque este fragmento me hizo escribir este articulo, le dejo este mini video de 1minuto de la película “si fueras yo” de Universal Estudios.

Recomiendo El Video! :)


video
¿A donde van los Pajaros cuando Mueren?



Las preguntas, generalmente viene acompañadas de una o varias respuestas, pero está en especial parece hacerse esperar. Mucha agua ha corrido bajo del puente sobre este tema, y lo cierto es que trate de seguir el precepto de “pienso luego Google” pensé y pensé la respuesta y no la encontré, entonces decidí ir al buscador por excelencia y “¡¡¡O sorpresa!!!” no hay mas que preguntas y mas preguntas del mismo tipo pero sin una respuesta que la acompañen.
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El hecho, en si, es que a lo largo de un día de verano o primavera vemos muchos pájaros en nuestro camino, en los árboles, en las plazas, etc. Pero cuantas aves vemos muertas en la calle, tal vez una o dos y esto no coincide con la cantidad de ellas que vemos vivas a lo largo de nuestros días, entonces ¿A dónde van los pájaros cuando mueren?.
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Es de conocimiento para los lectores de este blog que jamás plantearía una duda sin, aunque sea un intento de respuesta, y en mi mundo de las ideas desarrolle las siguientes hipótesis (algunas dentro del marco del humor):

1-     van a morir en los bosques.
2-     Buscan lugares específicos donde morir todas juntas (en Buenos Aires, Argentina se sostiene que hay 3 lugares donde mueren, uno de ellos un estadio de futbol de la zona).
3-     Van a morir al agua, atiéndase; ríos, mares, océano, etc.
4-     Lentamente y moribundas se posan en la boca de los gatos para alimentarlos como gesto de conseguir el perdón divino.
5-     Tienen un cementerio propio financiado por la CIA (Comisión Internacional de Aves) no el centro de inteligencia de EE.UU.
6-     Grupos de empresarios Chinos y Japoneses infiltrados en el mundo rastrean a las aves que van a morir las atrapan y luego la sirven en sus restaurantes.
7-     Con el último esfuerzo de sus alas y aprovechando que pueden volar van directo para el cielo entonces se ahorran de que desde arriba tengan que venir a buscarlas.

Bueno en fin, les dejo mis hipótesis, espero algún día demos con la respuesta, y espero también haber de alguna manera saciado su gran apetito intelectual por el que buscan saber respuestas tan complejas como estas.

  Les dejo una cancion que trata un poquito el tema "a donde van los pajaros cuando mueren" de Chango Nieto cantada por Los Nocheros.

 

¿Cuál teoría les convence más? ¿O tienen otra/s teorías? Comente y cuenten :-)


¡¡¡El mayo problema es no saber donde esta el problema!!!

 Parece tan complicada como simple la frase, no? Si una relación de pareja anda mal generalmente nos decimos entre nosotros a modo de reproche, las cosas que el otro hizo mal, y el otro puede decidir cambiarlas o no.
Lo mismo cuando vamos al psicólogo y el nos dice de manera muy sutil en que estamos fallando, y como podemos hacer para cambiar nuestra conducta.
El problema se da cuando sabemos que algo estamos haciendo mal, o que algo nos hace sentir mal, o nos dicen que estamos haciendo mal algo, pero en verdad jamás sabemos o nos dicen que es eso que estamos haciendo mal, y nos quedamos con la gran duda de ¿Cómo puedo cambiar algo que estoy haciendo mal si no se que es?, no creo allá nada peor que esto, algunos pueden llegar a  esta interrogante desde su propio egoísmo de no querer aceptar lo que están haciendo mal, otros se sumergen en la mas profunda humildad o se despegan de si lo mas posible para verse con los ojos ajenos y descubrir donde esta la falla, pero no la encuentran. ¿Por Qué? Simplemente porque nos queremos analizar a nosotros mismos y nosotros mismo actuamos como creemos que es correcto actuar, en ocasiones aceptamos que tenemos errores, como ser demasiado celosos, egoístas o libidinosos, pero en otros momento no podemos ver en que fallamos, porque no conocemos otra forma de ser o no sabemos que es eso en lo que estamos mal.
Un remedio seria una de las cosas de arriba, sentarnos sumergidos en la humildad del ser y tratar de “conocernos a nosotros mismos” y “gobernarnos a nosotros mismos” otra mas simple y dura, es pedir que nuestro entorno nos diga en que estamos errando, y por ultimo la mas cruel pero en mi opinión mas rica en contenido si se la sabe filtrar y tomar en su justa medida, es la opinión que tienen nuestros enemigos, ex niv@s o gente que simplemente no les agradamos, porque no hay verdad mas dura pero rica que la que proviene de ellos, siempre en su justa medida.
Si nunca les paso el saber que están errando en algo pero no saber en que, les agradezco hayan terminado de leer este post, si les paso o les pasa espero esta reflexión que hice les allá servido.
 ¡¡El hombre es un lobo para el hombre!!


Hoy un pequeño fragmento literario de Bertolt Brecht de "Historias de almanaque"

Como bien saben mis lectores y a los que no lo son les cuento, no me gusta poner fragmentos literarios ni videos porque suelen entenderlo algunos o parecerme solo bello a mi y no a otros, pero creo este todos lo entenderán.

Es un poco el reflejo de como no estamos tan lejos de ser igual a los animales, solo parece nos separa algo que se llama cultura pero que al fin de cuentas no lleva siempre a comportarnos como animales.

Como diría Hobbes "el hombre es un lobo para el hombre"

Y este es el fragmento:

— Si los tiburones fueran hombres -preguntó al señor K. la hija pequeña de su patrona- ¿se portarían mejor con los pececitos?
— Claro que sí -respondió el señor K.-. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones. Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes. También habría escuelas en el interior de las cajas. En esas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Estos necesitarían tener nociones de geografías para mejor localizar a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando.
Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoísta o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones.
Si los tiburones fueran hombres, se harían naturalmente la guerra entre sí para conquistar cajas y pececillos ajenos. Además, cada tiburón obligaría a sus propios pececillos a combatir en esas guerras. Cada tiburón enseñaría a sus pececillos que entre ellos y los pececillos de otros tiburones existe una enorme diferencia. Si bien todos los pececillos son mudos, proclamarían, lo cierto es que callan en idiomas muy distintos y por eso jamás logran entenderse. A cada pececillo que matase en una guerra a un par de pececillos enemigos, de esos que callan en otro idioma, se les concedería una medalla de varec y se le otorgaría además el título de héroe.
Si los tiburones fueran hombres, tendrían también su arte. Habría hermosos cuadros en los que se representarían los dientes de los tiburones en colores maravillosos, y sus fauces como puros jardines de recreo en los que da gusto retozar. Los teatros del fondo del mar mostrarían a heroicos pececillos entrando entusiasmados en las fauces de los tiburones, y la música sería tan bella que, a sus sones, arrullados por los pensamientos más deliciosos, como en un ensueño, los pececillos se precipitarían en tropel, precedidos por la banda, dentro de esas fauces.
Habría asimismo una religión, si los tiburones fueran hombres. Esa religión enseñaría que la verdadera vida comienza para los pececillos en el estómago de los tiburones.
Además, si los tiburones fueran hombres, los pececillos dejarían de ser todos iguales como lo son ahora. Algunos ocuparían ciertos cargos, lo que los colocaría por encima de los demás. A aquellos pececillos que fueran un poco más grandes se les permitiría incluso tragarse a los más pequeños. Los tiburones verían esta práctica con agrado, pues les proporcionaría mayores bocados. Los pececillos más gordos, que serían los que ocupasen ciertos puestos, se encargarían de mantener el orden entre los demás pececillos, y se harían maestros u oficiales, ingenieros especializados en la construcción de cajas, etc. En una palabra: habría por fin en el mar una cultura si los tiburones fueran hombres.
Creo que este fragmento nos invita a reflexionar en tantas cosas que bajo un velo de cultura nos llevan a la vil sentencia de que somos mas animales q los animales, pues ellos hacen las cosas que hacen por instinto, nosotros las hacemos con razón, inteligencia y premeditación y con todas estas herramientas somos mas culpables que los primeros por seguir haciéndolo.

"este fragmento lo descubrí del libro "La Filosofía, una invitación a pensar" de Jaime Barylko si quieren tener un buen libro de filosofía en casa que sea breve y que enseñe todo lo que uno debe saber de esta madre de todas las ciencias, los invito a lo consigan porque es hermoso."


Nos vemos pronto!
¡¡Desde otro punto de Vista!! 
Caperucita Roja y Los 3 Cerditos
pero ahora 
Contadas por el Lobo




A veces nos encerramos en una idea, porque el que nos cuenta quieren que hagamos eso, otras tildamos de bueno a uno y de malo al otro porque solo escuchamos una campanada de la historia. Lo cierto es que todos alguna ves cometimos el error de no dar el derecho a replica al otro y escuchar solo la historia contada por una de las partes, que claro, por contarla este siempre se victimizara y querra demostrar que tuvo la razon. Esto se ve claramente en los tribunales en casos de abogados, pero en realidad lo podemos ver mas cerca aun. Por eso les traigo dos historias que todos conocemos la de Caperusita Roja y la de Los 3 Cerditos, pero esta vez contada por el Lobo de la historia.

Para quienes no allan leido los cuentos originales les dejo un link para que lo hagan (Caperucita Roja) y (Los 3 Cerditos)

Y ahora sí, los invito a leer los cuentos contados por el lobo y a reflexionar que "todo no es lo que parece":

Caperusita roja contado por el Lobo:


El bosque era mi hogar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo ordenado y limpio.

Un día soleado, mientras estaba recogiendo las basuras dejadas por unos turistas sentí pasos. Me escondí detrás de un árbol y vi venir una niña vestida en una forma muy divertida: toda de rojo y su cabeza cubierta, como si no quisieran que la vean. Andaba feliz y comenzó a cortar las flores de nuestro bosque, sin pedir permiso a nadie, quizás ni se le ocurrió que estas flores no le pertenecían. Naturalmente, me puse a investigar. Le pregunte quien era, de donde venia, a donde iba, a lo que ella me contesto, cantando y bailando, que iba a casa de su abuelita con una canasta para el almuerzo.

Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi bosque cortando flores. De repente, sin ningún remordimiento, mató a un mosquito que volaba libremente, pues también el bosque era para el. Así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y comenzar a maltratar a sus habitantes.

La dejé seguir su camino y corrí a la casa de la abuelita. Cuando llegue me abrió la puerta una simpática viejecita, le expliqué la situación. Y ella estuvo de acuerdo en que su nieta merecía una lección. La abuelita aceptó permanecer fuera de la vista hasta que yo la llamara y se escondió debajo de la cama.

Cuando llegó la niña la invite a entrar al dormitorio donde yo estaba acostado vestido con la ropa de la abuelita. La niña llegó sonrojada, y me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. He sido insultado antes, así que traté de ser amable y le dije que mis grandes orejas eran par oírla mejor.

Ahora bien me agradaba la niña y traté de prestarle atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis ojos saltones. Ustedes comprenderán que empecé a sentirme enojado. La niña tenía bonita apariencia pero empezaba a serme antipática. Sin embargo pensé que debía poner la otra mejilla y le dije que mis ojos me ayudaban para verla mejor. Pero su siguiente insulto sí me encolerizo. Siempre he tenido problemas con mis grandes y feos dientes y esa niña hizo un comentario realmente grosero.

Se que debí haberme controlado pero salté de la cama y le gruñí, enseñándole toda mi dentadura y diciéndole que eran así de grande para comerla mejor. Ahora, piensen Uds.: ningún lobo puede comerse a una niña. Todo el mundo lo sabe. Pero esa niña empezó a correr por toda la habitación gritando y yo corría atrás de ella tratando de calmarla. Como tenía puesta la ropa de la abuelita y me molestaba para correr, me la quité pero fue mucho peor. La niña gritó aun más. De repente la puerta se abrió y apareció un leñador con un hacha enorme y afilada. Yo lo mire y comprendí que corría peligro así que salté por la ventana y escapé.

Me gustaría decirles que este es el final del cuento, pero desgraciadamente no es así. La abuelita jamás contó mi parte de la historia y no pasó mucho tiempo sin que se corriera la voz que yo era un lobo malo y peligroso. Todo el mundo comenzó a evitarme.

No se que le pasaría a esa niña antipática y vestida en forma tan rara, pero si les puedo decir que yo nunca pude contar mi versión. Ahora Ustedes ya lo saben.
Fuente: 7calderosmagicos.com.ar


Los 3 Cerditos contado por el Lobo: 
 

No entiendo por qué nos tienen que poner a los lobos como seres despreciables, malvados y feroces. Yo soy un animal pacífico y solitario; no me gusta meterme con nadie. El problema es que que a todos los lobos se nos utiliza como si fuéramos marionetas. Sí, sí... Como lo oís. Veréis: A mí me ocurrió que , un buen día de primavera, iba paseando por el bosque. Atisbé en la lejanía una pequeña casa hecha de paja. Me acerqué. Aquel día estaba yo fatal de la alergia y, para colmo, la casa estaba situada entre olmos. Llevaba todo el día estornudando y al llegar a la casa, me dio un cosquilleo en el hocico. Estornudé. Pude sentir cómo tembló la casa y se cayó. Descubrí a un cerdo aterrorizado sentado en un sofá marrón sentado junto a un televisor apagado. Me miró y emitió un especie de chillido ahogado. Repentinamente, salió corriendo hacia un claro del bosque. Yo fui tras él para pedirle perdón, pero el cerdo hacía caso omiso a mis disculpas. Al llegar al claro pude ver una casa de madera semejante a la derribada. El cerdo paró en seco ante la puerta de entrada y golpeó con las pezuñas con desesperación contra la puerta. De pronto, se abrió y el cerdo penetró en la casa a toda velocidad. Cerró la puerta de un portazo y echó la llave.Yo pude parar justo a tiempo para que no me estampara la puerta en el hocico. Con este gesto, volví a sentir un cosquelleo y, sin poder evitarlo, estornudé de nuevo. Otra vez sentí cómo tembló la casa y se desmoronó. Dentro había dos cerdos sentados alrededor de una mesa de cristal. Me miraron espantados e incluso pude ver cómo se dilataron sus pupilas. Salieron corriendo y desaparecieron de entre los escombros como una exhalación. Les perseguí, cada vez más avergonzado del resultado de mi alergia.Cuando llegamos a otro claro cercano, descubrí otra casa, pero ésta era de ladrillos y cemento. Los dos cerditos golpearon con desesperación la puerta y, cuando ésta se abrió, entraron escopetados y cerraron con una rapidez admirable. Yo estaba cada vez más confuso y les pedí por favor que me abrieran porque tan solo quería disculparme. Los cerdos no me creyeron. Aguardé en la puerta esperando a que salieran creyendo que me había marchado, y es que a mí, cuando se me mete algo en la cabeza, no hay quién me lo saque.

Estuve esperando un buen rato y, de pronto, me di cuenta de que venía un cazador a todo velocidad en dirección a donde estaba yo. Llevaba consigo una escopeta con la cual, no me gustaría tener que volver a tratar nunca. Me levanté de un brinco e hice lo primero que se me pasó por la cabeza: subirme al tejado de la casa. No entiendo cómo, pero pero lo hice. Estaba yo en el tejado cuando el cazador disparó un disparo que por poco me dio. Perdí el equilibrio y caí por la chimenea. me di un terrible costalazo contra el suelo del salón y, tras un momento de aturdimiento, vi a los tres cerditos muertos de miedo en un rincón. Yo me acerqué cuidadosamente y les dije que no tuvieran miedo, que no iba a hacerles daño. Esto parece que les tranquilizó un poco y les conté lo realmente ocurrido. Tras una breve pausa, los tres cerditos se miraron entre sí con miradas de complicidad. Uno de ellos se adelantó unos pasos y me dijo que si quería salir ileso de allí, tendría que decir que les perseguí porque quería comérmelos y que no estornudé contra las casas, sino que las derribé a propósito. Yo reí sin ganas porque en el fondo sabía que tendría que aceptar las condiciones. Los cerditos admitieron que fueron ellos los que llamaron al cazador para acabar conmigo y que no le dirían que se fuera hasta que jurase hacer eso. Yo estaba furioso, impotente, acorralado. La rabia corría por mis venas. Apreté las garras y decidí aceptar. No me quedaba más remedio. Los cerdos, pasado un tiempo, decidieron escribir la historia, pero con la versión inventada. Registraron la obra y la pusieron a la venta. Resultó ser un "Best-seller" durante mucho tiempo.

Más de una vez pensé en llevarles a los tribunales, pero siempre he acabado desechando la idea, porque nadie me tomaría en serio. Y ni siquiera sé si vosotros me creeréis, pero eso es algo que ya no me importa. Como os he dicho al principio de esta historia, yo soy un animal solitario. Uno se acaba acostumbrando a que la gente no quiera saber nada de él por una tonta historia que ni siquiera es verdad. Si os soy sincero, desde ese día no he vuelto a comer cerdo. Creo que acabaré siendo vegetariano...
Fuente: Elotrolado.net

Bueno, ahora que leimos el punto de vista de cada uno, ¿a cual le creemos? ;)
¡Nada Es Casualidad! 


            Buenas mi queridos lectores, este será mi primer post después que anuncie mi regreso a el mundo Blogger. Y es que hace más de 6 meses que no aparecía por aquí. En estos meses de exilio de la Web me encontré con algunas cosas interesantes, entre ellas una película llamada “3:19 nada es casualidad” de las cual les hablare porque me llamo poderosamente la atención, por dos motivos, - no miro nunca ninguna película que sea hecha por el cine español (sea argentino, español, mexicano, boliviano o cualquier otro) talvez porque el mundo del cine norteamericano me ha creado un prejuicio contra este cine, que debo reconocer, cada vez que le doy una oportunidad para  que  me guste, se porta a la perfección y me deja mucho mas a nivel cultural que muchos Films Hollywoodenses, esta película fue de esos casos dejándome muy satisfecho con toda la historia, que si bien me la presentaron como comedia – y de comedia no tiene nada – es una gran historia de drama. y aquí es donde voy a hacer hincapié, y mis lectores sabrán disculparme si lo torno largo pero realmente es, si no provechoso, al menos interesante, la película deja mucho pero mucho valor cultural, o mas bien intelectual, nos hace conocer la historia real de un matemático (nombre el cual develare en otro post, contando su historia fascinante – a los interesado en saberlo ya pues vean la película o mándenme un mensaje privado --) de cómo no se de por vencido tras tropiezos y tropiezos. La película española, sigo contándoles, habré un portal hacia un libro que no conocía, y creo muchos tampoco sabrán de el “La insoportable levedad del ser – Milan Kundera” leen fragmentos, y sobre todo hacen hincapié en uno. (En realidad son dos fragmentos que el film une para darle mas sentido al texto, personalmente lo llamaría [del destino y sus artimañas]) que paso a contarles y es este mi regalo para ustedes, porque bien podría guárdamelo para mi, pero deseo lo conozcan, lo disfruten y los impulse a pensar y a leer este libro (considerado novela filosófica para el mundo literario, pero rechazado el concepto de filosófica para el autor de la obra).

El fragmento que llamare como dije “del destino y sus artimañazas” o “de las casualidades causales” dice lo siguiente a modo de cuento.
“al final pongo un video contando la mitad de esta historia, video que pertenece a un fragmento de la película [”Nada es casualidad”] recomiendo lean esto antes de verlo”

“Hace siete años se produjo casualmente en el hospital de la ciudad de Teresa un complicado caso de
Enfermedad cerebral, a causa del cual llamaron con urgencia a consulta al director del hospital de Tomás.
Pero el director tenía casualmente una ciática, no podía moverse y envió en su lugar a Tomás a aquel
Hospital local. En la ciudad había cinco hoteles, pero Tomás fue a parar casualmente justo a aquél donde
Trabajaba Teresa. Casualmente le sobró un poco de tiempo para ir al restaurante antes de la salida del tren.
Teresa casualmente estaba de servicio y casualmente atendió la mesa de Tomás. Hizo falta que se
Produjeran seis casualidades para empujar a Tomás hacia Teresa, como si él mismo no tuviera ganas.
Regresó a Bohemia por su causa. Una decisión tan trascendental se basaba en un amor tan casual que
No hubiera existido si su jefe no hubiera tenido la ciática hacía siete años. Y aquella mujer, aquella
personificación de la casualidad absoluta yace ahora a su lado y respira profundamente mientras duerme.
Estaba ya bien entrada la noche. Sentía que le empezaba a doler el estómago, tal como solía ocurrirle
en los momentos de angustia.
La respiración de ella se transformó una o dos veces en un suave ronquido. Tomás no sentía en su
interior ninguna clase de compasión. Lo único que sentía era la presión en el estómago y la
desesperación por haber regresado.”
(Primera parte – sección 17)

Cuando Tomás regresó de Zurich a Praga, le invadió una sensación de malestar al pensar que su
Encuentro con Teresa había sido producido por seis casualidades improbables.
¿Pero un acontecimiento no es tanto más significativo y privilegiado cuantas más casualidades sean
necesarias para producirlo?
Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre necesariamente, lo
esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casualidad nos habla. Tratamos de leer en ella
como leen las gitanas las figuras formadas por el poso del café en el fondo de la taza.
Tomás apareció ante Teresa en el restaurante como la casualidad absoluta. Estaba sentado junto a un
libro abierto. Levantó la vista hacia Teresa y sonrió: «Un coñac».
En ese momento sonaba la música en la radio. Teresa fue a la barra a buscar el coñac y giró el botón de la
radio para que sonase aún más alta. Reconoció a Beetho-ven. Le conocía de cuando vino a su ciudad un
cuarteto de Praga. Teresa (quien, como sabemos deseaba algo «más elevado») fue al concierto. La sala
estaba vacía. Además de ella sólo estaban el farmacéutico local y su mujer. De modo que en el escenario
había un cuarteto de músicos y en la sala un trío de oyentes, pero los musicos
fueron tan amables que no suspendieron el concierto y tocaron toda la noche, para ellos solos,
los tres últimos cuartetos de Beethoven.
Después el farmacéutico invitó a los músicos a cenar y le pidió a la oyente desconocida que les
acompañara. Desde entonces Beethoven se convirtió en la imagen del mundo al otro lado, del mundo que
deseaba. Mientras le llevaba el coñac a Tomás desde la barra, trataba de interpretar aquella casualidad:
¿cómo es posible que precisamente mientras le lleva el coñac a ese desconocido que le gusta, oiga a
Beethoven ?
No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable,
las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de
San Francisco de Asís.
10
La llamó para decirle que quería la cuenta. Cerró el libro (la contraseña de la hermandad secreta) y a
ella le dieron ganas de preguntarle qué estaba leyendo.
—¿Me lo puede apuntar a mi habitación? —preguntó él.
—Sí—dijo—. ¿Qué número tiene?
Le enseñó la llave, a la cual estaba atada una plaquita de madera y en ella pintado un seis de color
rojo.
—Es curioso -dijo ella— la número seis.
—¿Qué tiene de curioso? —preguntó él.
Se había acordado de que, cuando vivía en Praga y sus padres aún no se habían divorciado, su
casa llevaba el número seis. Pero dijo otra cosa (y nosotros podemos valorar su astucia):
—Usted tiene la habitación número seis y yo termino de trabajar a las seis.
—Y mi tren sale a las siete —dijo el hombre desconocido.
No sabía qué decir, le dio la cuenta para que la firmase y la llevó a la recepción. Cuando terminó de
trabajar, el forastero ya no estaba sentado a la mesa. ¿Habría comprendido su discreto mensaje? Salió
del restaurante muy nerviosa.
Enfrente había un parquecillo ralo, el pobre parqueci-llo de una pequeña y sucia ciudad, que siempre
había representado para ella una pequeña isla de belleza: había un trozo de césped, cuatro chopos,
algunos bancos, un sauce llorón y una mata de forsythia.
Estaba sentado en un banco amarillo desde el cual se veía la entrada al restaurante. ¡Precisamente
en aquel banco había estado sentada ayer con un libro en el regazo! En aquel momento supo (los pájaros
de la casualidad volaban hacia sus hombros) que aquel hombre desconocido le estaba predestinado. La
llamó, la invitó a que se sentase junto a él. (Los marinos de su alma salieron corriendo a la cubierta del
cuerpo.) Luego lo acompañó a la estación y, al despedirse él, le dio su tarjeta con su número de teléfono:
«Si alguna vez viene por casualidad a Praga...».
(Sección segunda, parte 9)

Lo que me llama la atención de este cuento es como demuestra de una forma muy simpática como el destino cruza y entrecruza los elementos para formar los sus cometidos. Se que a muchos le parece absurdo esto porque la idea del “libre albedrío” con la que se educaron. (Idea que me parece tan valida como la del destino, para quien la cree) rechazaran de forma categórica la idea de que el destino nomás maneja a su antojo… simplemente es un cuento para pensar. Lo que quiero decir es no lo rechacen de entrada, procésenlo, trátenlo, critíquenlo y si después de ese proceso lo rechazan perfecto.

Les dejo un fragmento de este texto en video, si yo lo hice mas largo en la transcripción es porque se que los cuentos o se cuentan bien o no se cuentan, y me parece había muchos partes que el video no trae que debían ser contadas.

video

De nuevo los invito a Lean es libro muy ameno y rico en saberes
Y si tienen que elegir una película permítanse verla, por si no lo leyeron arriba, se llama “3:19 nada es casualidad”.

ElBorradorDePapel...

!De vuelta en el camino¡
 

 Buenos días a todos, después de escribir unos 33 post se que he abandonado de forma abrupta el blog, debido a falta de tiempo y mil otros motivos mas, los bloggistas me entenderán.
Ahora con el permiso de ustedes quiero volver a retomar el camino que empecé en este blog, con la diferencia que cuando lo comencé era porque me sobraba tiempo y ahora escaseo de este, a la carrera universitaria q ya hacia le agregue otra carrera de grado mas y a la vez un curso de ingles, pero me pongo fiel al compromiso de renovar por lo menos 3 veces al mes estos post.
Por suerte empecé una carrera como filosofía que me va a permitir agregar nuevos puntos de vista a mis ya conocidos análisis sobre la vida.
Recuerden que este blog no busca para nada ser científico y menos escribir grandes obras, es tan humilde su objetivo como humilde es la prosa de su autor, este blog fue diseñado para expresar, divertir, informar, entretener a sus lectores, sean 1, 45 o 1000 y espero a lo largo del camino lograrlo.
Les agradezco por estar ahí, les pido perdón por haberlos dejado un tiempo, pero e vuelto para quedarme y espero me sigan leyendo los bloggeros de antes y que me lean los nuevos y sino por lómenos dejare plasmado en palabras ideas que es mejor se escriban en un papel que, que vivan en el aire.

JovenSocrates
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